sistema educativo

introducción

En las últimas décadas de nuestra historia advertimos un cambio profundo en la percepción de las relaciones entre sociedad y naturaleza. La explosión demográfica; la conciencia de que el cambio económico no siempre ha supuesto beneficios para el conjunto de la humanidad sino que, en muchas ocasiones, ha desencadenado alteraciones ecológicas de graves consecuencias; la previsión de un futuro incierto con enormes problemas de contaminación, agotamiento de recursos no renovables, etc., ha provocado una toma de conciencia generalizada de que el camino emprendido por la sociedad, y concretamente el modo en el que se han enfocado las relaciones de los seres humanos con el medio que los sustenta (al considerar los recursos naturales como infinitos e inagotables) es algo que debe ser replanteado si queremos ofrecer un planeta habitable a las generaciones venideras.

La Educación Ambiental (a partir de ahora E.A.) ha tenido que adaptarse a los cambios producidos, modificando, en ocasiones, tanto los contenidos de sus mensajes como las metodologías empleadas para transmitirlos. En este contexto, el equipo educativo de Apípolis, diseñó Apípolis a partir de la experiencia adquirida tras más de veinte años desarrollando programas de E.A.



En estos años, en los que se experimentamos sobre todo en el terreno de las Granjas Escuela, comprendimos que uno de los elementos que más dificulta la internalización de los contenidos de los programas educativos, es la visión antropocéntrica por la que se rige la relación entre nosotros y el medio que nos rodea.

Consideramos que para hacer E.A. con cierta garantía de éxito se deben añadir a todos los programas elementos atractivos, que estimulen y ayuden a asimilar los contenidos. En muchos equipamientos ambientales estos elementos son seres vivos (acuarios, insectarios, aviarios, granjas escuela…). Los seres vivos y en particular los animales son una herramienta excelente para incluir en cualquier programa de E.A. pero mientras que por una parte nos ayudan a la consecución de los objetivos por la otra refuerzan una actitud antropocéntrica, consiguiendo en ocasiones que el resultado final no sea el deseado.

Para minimizar este “efecto secundario” o currículo oculto, decidimos utilizar a las abejas como vehículo conductor y eje central del programa de Apípolis. Las abejas, a diferencia de la mayoría de los animales que se utilizan en exposiciones (acuarios, insectarios, aviarios, etc.), son animales domésticos que conviven con los seres humanos desde hace miles de años.



Las abejas presentan, además, frente a otros animales domésticos, ciertas particularidades que las hacen idóneas como vehículo para la transmisión de mensajes de contenido ambientalista: son unos de los pocos animales domésticos que viven en semilibertad, que tienen un mecanismo de defensa que utilizan incluso contra nosotros, por lo que el trato hacia ellas ha de ser respetuoso y cauto y que poseen un papel insustituible en el funcionamiento de muchos ecosistemas y en la producción de nuestros alimentos.

Por otra parte el que pertenezcan a la clase de los insectos nos sirve para la transmisión de ciertos contenidos que nos interesan particularmente: los insectos son seres pequeños y aparentemente sin mayor importancia, generalmente valorados por su aspecto negativo como transmisores de enfermedades, causantes de plagas, etc. Al resaltar la enorme importancia que un pequeño ser como la abeja tiene para nosotros, creemos que se facilita una visión global, en la que todos los seres vivos son importantes para el mantenimiento de los sistemas naturales de los que dependemos.



A esto hay que añadirle que presentan un comportamiento complejo y fascinante, que podemos observar parcialmente, y que elaboran una variedad de productos difíciles de encontrar en otras especies.

Así pues, Apípolis es un Centro Para la Comprensión de las relaciones existentes entre los seres humanos y las abejas. Nuestro objetivo principal es mostrar, mediante las interrelaciones entre las abejas y los seres humanos, la importancia que éstas tienen para nosotros y para el medio en el que nos desenvolvemos.

 


 

tlf: 986 879 016 mail: info@apipolis.com aviso legal